Una de las causas mayores de estrés y posterior muerte de los peces marinos suelen ser unas condiciones demasiado agresivas en el acuario o una aclimatación inadecuada. No debemos olvidar que los peces marinos antes de llegar a la tienda pasan por un verdadero “calvario” entre su captura y traslado, en su “viaje” se eliminan en la mayor parte sus defensas naturales y su resistencia; es por este motivo que perecen aunque aparentemente estén sanos y se alimenten.
El primer motivo de estrés para estos animales es la luz propia del cuarto donde esta ubicado el acuario y su propia iluminación, el motivo no es otro que su traslado siempre se ha hecho en cajas de poliespan y el animal ha estado siempre a oscuras. Para que nuestro pez sufra lo menos posible, lo mejor que podemos hacerle es permitirle una aclimatación paulatina a la luz de la estancia.










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