
Copiando la experiencia de las preciadas terneras Kobe japonesas, que escuchan música clásica para mejorar la calidad de su carne y de su leche, el propietario de un criadero de cocodrilos de Ho Chi Minh (Vietnam) ha conseguido amansar a las fieras con canciones melódicas.
En esta granja japonesa, se le pone música melódica a los cocodrilos a través de unos altavoces repartidos por todas partes, y parece ser que los cocodrilos giran su cabeza hacia los altavoces al oír la música.
Los peligrosos reptiles (que en la foto abren sus fauces a la hora de la merienda) parece que se relajan en estas sesiones musicales y se pelean menos, con lo cual mejora notablemente la calidad de su carne y de sus pieles.
Además, en la granja también aprovechan los huesos de cocodrilo, que son muy preciados por la medicina tradicional vietnamita para producir remedios contra la osteoporosis.
La tortuga y su alimentacion
¿Cortarles las uñas a las tortugas de agua?
Fold escocés